Prueba lancia 2018

Martini Racing y Lancia, son dos elementos que van unidos en el mundo de los Rallyes. El Delta Integrale es un vehículo perteneciente al Grupo A en el Mundial de Rallys que nació para la competición y que hizo su debut con la versión 4WD en 1987 tras la prohibición de los grupo B.

Lancia demostró ser la marca que mejor se adaptó a la nueva reglamentación, combinando el motor turbo y la tracción integral en el Delta. Después del 4WD fueron varias las versiones del vehículo italiano; desde el 8 válvulas, pasando por el 16 válvulas, hasta llegar al Evolucione (HF Integrale); este último ganaba 7 cm de anchura y lo caracterizaba su alerón trasero, además de la suspensión (delantera) la cual tendría mayor recorrido. Lancia logró cuatro títulos de pilotos (1987-1988-1989 y 1991) y 6 de constructores consecutivos entre 1987 y 1992. Nada más y nada menos que 47 victorias de 67 rallys disputados en la máxima categoría en el Campeonato del Mundo.

En este Reportaje vamos a hablar del Delta 16 válvulas grupo A. Con esta versión, Lancia cosechó 13 victorias, la primera de ellas en su debut el 8 de octubre de 1989 en el Rally de San Remo, donde la firma turinesa presentaba sus coches pintados de rojo. Fue la única prueba donde lo hicieron, para volver posteriormente a sus colores tradicionales. El italiano Miki Biasion, vigente campeón del Mundo, fue quien llevó el coche al triunfo en una difícil prueba donde su compañero Didier Auriol volcó y se vió obligado al abandono. Biasion hizo un rally impecable en el que tras un pinchazo y su consiguiente pérdida de tiempo, cuajó una frenética remontada que le llevó a lo más alto con 5 segundos de ventaja sobre Fiorio y 25 respecto a Sainz.

En 1990 el coche comenzó ganando un disputado Montecarlo con Auriol contra Sainz y el Toyota. A esta victoria le seguía otra en Portugal, esta vez con Biasion. Auriol vencía en Córcega y Biasion hacía lo propio sobre la tierra de Argentina. Lancia tenía en Toyota a un duro competidor y así se demostró en la figura del español Carlos Sainz, que consiguió el título a final de año con el Celica ST 165, mientras que entre los constructores Lancia se hacía con su cuarta victoria consecutiva.

Y así llegamos a 1991 donde el 16 válvulas no alcanza la senda de la victoria hasta la cuarta prueba puntuable, en Kenia con Kankkunen, quien aprovecha su excelente momento de forma para ganar después el Acrópolis. La primera mitad del campeonato fue dominada por Sainz y su Toyota, que aventajaba en 32 puntos al piloto de Lancia, quien sin embargo volvió a sumar dos victorias consecutivas más en Finlandia y Australia y redujo drásticamente su desventaja. En San Remo ganó Auriol, mientras que el finlandés tuvo que retirarse por avería. Así las cosas y ante la ausencia de los dos equipos protagonistas en el Costa de Marfil, el título estaba muy disputado y llegaba la prueba de ‘casa’ para el español con motivo del Rally de Catalunya, pero el Toyota no acabó la carrera y Kankkunen logró la segunda plaza, lo que le dejó a un punto de Sainz. De éste modo el título se iba a decidir en la última prueba, el RAC de Inglaterra. Kankkunen no dió opción a Sainz, tercero, y el Delta 16 válvulas se hizo con un triunfo que le sirvió a la marca para lograr el quinto título mundial de constructores consecutivo, el tercero del finlandés.

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Con un motor de 1995 cc. turbo alimentado, el Lancia Delta Integrale 16 válvulas aportó como principal diferencia con su predecesor la culata de 4 válvulas por cilindro, lo que se tradujo en un considerable aumentando el par y potencia final pese a que la normativa para los grupo A en 1990 establecía ya una reducción de la brida de admisión de aire del turbo a 40mm. Ésta, junto a la instalación de un turbo más eficaz, era la diferencia mecánica más importante, junta a una caja de cambios más reforzada, que mantenía las 6 relaciones del anterior. Si bien las cifras limite de la reglamentación establecían que el 16 válvulas tenía 300 caballos, todo apunta que superaba con creces ésta cifra, habiendo llegado en ocasiones concretas a alcanzar potencias cercanas a los 400 caballos. Entre las diferencias estéticas, la mas llamativa era su protuberancia en el capó para albergar una mayor culata con su colector de admisión. Su peso era ligeramente superior a los 1100 kg en las versiones más ligeras de asfalto, con una longitud de 3.9metros y una anchura de 1.7metros.

El coche que viene a ocupar estas páginas, es el sueño perseguido durante mucho tiempo de su propietario, Óscar Martínez, que cuenta con el único Lancia Delta Integrale 16 válvulas construido íntegramente en España conforme a la ficha de homologación. Un vehículo construido íntegramente con material ex oficial; un verdadero grupo A como los de época y no una réplica. Un gran trabajo logrado tras muchos años buscando, viajando y contactando con preparadores como Mauro Nocentini , Raffaele Solá (Leader Cars) o Mauro Pregliasco (ASTRA), entre otros, para conseguir todo el material necesario para montar un auténtico Grupo A de competición. Un sueño que se hizo realidad también gracias a su amigo y mecánico Javier Elorza, quien se puso manos a la obra para realizar este espectacular trabajo.

Este Delta 16 válvulas cuenta con una mecánica de ultima evolución con las trasmisiones R90 de 6 velocidades y la electrónica IAW090 que se usaron en las versiones Evolución de 1992 (más conocido como Deltona). Ahora luce la decoración clásica de Lancia, los colores de Martini Racing, y se puede escuchar rugir por los tramos cántabros como en el Rally Festival Trasmiera, donde no deja a nadie indiferente, transportándole años atrás en el tiempo a los exitosos años de Lancia con su sonido tan característico. Desde aquí muchas gracias Oscar Martínez por poner a disposición el vehículo y poder disfrutar de un mito de los Rallys como es este.