Breve experiencia para ProRacing Competición en el Rallye Castine – Terre d'Occitanie

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ProRacing Competición ha vuelto a ratificar su proyección internacional, y el estatus que ha empezado a adquirir como uno de los equipos de referencia de M-Sport, efectuando este fin de semana su segunda participación en el Campeonato de Francia de Tierra; nuevamente, con un piloto mundialista como Brice Tirabassi, campeón del Junior WRC en 2003 y abanderado oficial de fabricantes de primer nivel como Renault, Peugeot, Citroën o Subaru.

El galo, que ha regresado a la competición activa esta temporada, apostó, con vistas al Rallye Castine – Terre d'Occitanie, por el Ford Fiesta R5 MkII de la formación cántabra. La unidad que, tres semanas antes, había protagonizado un asombroso debut en el certamen francés de tierra, completando la prueba inaugural, el Rallye Terre de Lozère, tan solo dos segundos por detrás de la victoria con Adrien Fourmaux y Renaud Jamoul, representantes de M-Sport Ford en WRC2.

Un precedente sensacional, que incentivó las aspiraciones tanto de Brice Tirabassi como del equipo español. Sin embargo, la suerte no acompañó al piloto de la Costa Azul en esta segunda cita del calendario, donde sufrió una salida de carretera durante la disputa de la primera especial que le obligó a abandonar al poco de comenzar el Rallye Castine – Terre d'Occitanie.

Los mecánicos de ProRacing Competición repararon los desperfectos en la asistencia a lo largo de la jornada del sábado para que Brice Tirabassi se reenganchara a la última etapa, pero un persistente dolor de espalda, ocasionado por el accidente del día anterior, le impidió volver a tomar la salida, dejándole sin opciones de seguir acoplándose al Ford Fiesta R5 MkII del equipo cántabro, que tan buenas sensaciones causó al público galo a principio de mes, durante su estreno en el Campeonato de Francia de Tierra.