kenblock climbkhana2017

Es un showman. De eso, a día de hoy y vistas todas sus gymkhanas, pocas dudas hay. Ken Block ha vuelto a ser viral en la red gracias a su último invento: ascender al Pikes Peak a bordo de su monstruoso Ford Mustang de 1.400cv de potencia. Esta vez, además de su pericia al volante, ha querido dejar clara otra cosa: es una referencia a lo que hizo Ari Vatanen en 1988 sobre tierra.

A menudo suelen haber discrepancias entre los aficionados a los rallyes. El americano gusta a una parte y disgusta a otra. Donde unos ven espectacularidad otros ven desparpajo, una imagen castigada en un deporte donde la humildad parece primar sobre todas las cosas. Pero, al menos en esta ocasión, un sector y otro están más cerca que nunca.

Todo gracias a los guiños que hace al vídeo de Vatanen. Especialmente uno, el más famoso: la parte en la que tapa el sol con la mano. Como en el remake de IT (Eso, 2017), donde Andy Muschietti optó por introducir secuencias muy parecidas a la primera película del libro de Stephen King estrenada hace veintisiete años, Ken Block ha querido que su ascenso recuerde al del finlandés. Con su propio estilo, eso sí.

No ha sido sobre tierra, sino sobre asfalto, pero no sin que ello le impida ir derrapando. Su habilidad y su gusto por el drift la llevamos disfrutando desde que se grababa con su antiguo Ford Fiesta WRC. Y ahora, con un vehículo más adecuado, no iba a ser menos. Lo importante no es el tiempo que tarda en coronar los 14.000 pies de altura sino las imágenes que hay entre el principio y el final.

Derrapes, varias cámaras dentro y fuera del Ford Mustang y mucho humo. Esos son los ingredientes de este nuevo cóctel del piloto de Hoonigan. Y parece ser que han gustado.