Nicky Grist relata su aventura en Trasmiera con Juha Kankkunen

toyotacelica kankkunen trasmiera2018

En 1993 Juha Kankkunen y Nicky Grist se proclamaban campeones del mundo con el Toyota Celica. Al año siguiente estrenarían el GT-Four, más evolucionado. Con un Toyota GT-Four ST185 compitieron finés y británico en el Rallye Festival Trasmiera, celebrado recientemente en España. El copiloto ha relatado en su página web sus impresiones a lo largo del fin de semana.

Una de las primeras cosas que impresionó a Kankkunen fue el sonido del coche y cómo de bien se manejaba. Ambos, piloto y navegante, pasaron varios días juntos trabajando en el Toyota Celica GT-Four ST185 para ponerlo tan a punto como pudieran de cara a Trasmiera. Actualmente el vehículo pertenece a Nicky Grist.

También le impresionó, a ambos, la holgada lista de inscritos: 185 coches tomaron la salida el fin de semana. "Estábamos en las primeras posiciones de la lista de inscritos, pero como se invirtió el orden de salida comenzamos tarde, unas tres horas por detrás del primer coche. La tarde del jueves empezó a las cuatro y media y niestra hora de salida era a las siete y media".

"Había tres tramos para la tarde del viernes, pero el Ford Escort WRC de Harri Toivonen ardió y explotó la junta de culata del Toyota de Warner Lewis. Tuvimos un problema con la dirección, así que decidimos no salir a los dos siguientes tramos ya que eran muy angostos y no eran propicios para nuestra situación. Era un evento de demostración y se nos alentó a todos de no correr al más del 80%; podías perderte un tramo y reengancharte después, así que eso no era un problema" comenta Grist. 

Respecto al clima, destaca que el jueves había sido agradable pero frío durante el viernes. "Estábamos pilotando hacia el primer tramo del día cuando el coche comenzó a derrapar en una serie de curvas dentro de un pueblo, la carretera estaba tan resbaladiza que parecía que íbamos tirando del freno de mano. El coche chocó con un bordillo y golpeó una pared, dañándose la parte delantera. Y ahí se acabó nuestro rally".

Por último, Grist destaca en su escrito que es sorprendente que el rally esté organizado sólo por seis personas y que es un gran evento con muchos espectadores. "Hubo aviones con espectadores de Canarias, por ejemplo. Algo como esto sería muy bueno para el calendario automovilístico británico. Sería un impulso económico para cualquier región que lo organizara, y muy divertido para los espectadores".