Expediente Kalle: ¿Hay órdenes de equipo por parte de Peugeot?

rovanpera ciocco2017

Llámese mala suerte o llámese órdenes de equipo. El paso del joven Rovanperä por Italia no está dejando indiferente a nadie. Y no sólo por sus resultados, que van in crescendo. En el Adriático ya ocurría algo que mosqueaba a mucha gente y ahora, en San Marino, ha vuelto a suceder. Algo pasa con Kalle y con Peugeot. De eso cada vez hay menos dudas.

Remontémonos unos meses atrás, hasta el Rally del Adriático, la última cita del certamen italiano disputada en tierra antes de San Marino. Kalle Rovanperä se situaba por delante de Paolo Andreucci antes del último tramo del primer día. Ello supondría un bloqueo de puntos en contra de su propio compañero de equipo, quien lucha para proclamarse campeón por décima vez.

La última especial estuvo marcada por un hecho concreto que grabaron las cámaras del medio Rally.it. A Rovanperä se le cala el coche en una zona de horquillas consecutivas. Concretamente al superar el último giro, cuando iba a afrontar la línea de meta. Tarda mucho tiempo en ponerlo en marcha. El tiempo suficiente para que Andreucci le pase en la general - en Italia se puntúa en función a la clasificación final de cada día - pero no el suficiente como para perder más posiciones.

Este hecho suscitó mucha polémica. Los aficionados no lo pasaron por alto y empezaron a hablar de órdenes de equipo. El debate ha vuelto a la palestra con lo sucedido en San Marino. Rovanperä termina el rally segundo, por delante de nuevo de Andreucci. Pero desafortunadamente, en el enlace final que le tenía que conducir al podio, su Peugeot 208 T16 R5 sufre problemas eléctricos y se queda tirado. De nuevo Andreucci aprovecha los problemas de Kalle para sumar más puntos.

No hay que olvidar dos detalles: que el vehículo del chaval no sufre problemas en ninguno de los dos rallyes más allá de los citados y que ambos pilotos comparten equipo - el hijo de Harri compite también con la ayuda Peugeot Italia. Puestas las cartas sobre la mesa, es difícil no pensar en que haya algo más detrás de este último abandono y detrás de aquel fallo del Adriático.