Jean-Baptiste Franceschi, el prodigio de la Costa Azul

franceschi corse2018

Con apenas 22 años recién cumplidos ya ha logrado su primera victoria dentro del mundial de rallyes. Jean-Baptiste Franceschi firmaba este fin de semana un espectacular primer puesto en el Tour de Corse dentro del Junior World Rally Championship, imponiéndose a rivales de gran bagaje como Terry Folb o Emil Bergkvist.

Vigente campeón del campeonato junior francés, el piloto de Fayence ha demostrado que aquello no fue casualidad o azar y que la Federación Francesa ha hecho bien en confiarle un programa continental en el campeonato del mundo. Franceschi realizará todo el JWRC más el resto de pruebas del WRC-3 que se organicen en Europa. 

En Monte-Carlo, su debut en la liga más importante de la modalidad, se retiró cuando lideraba holgadamente su categoría. Un poco antes había estado luchando e incluso batiendo a Yoann Bonato, campeón de rallyes de Francia en 2017. Jean-Baptiste dio su primer aviso ahí, y fue en la siguiente cuando volvió a asustar. Al final de su primer rally sobre la nieve sueca acabó cuarto de la categoría junior, sólo superado por los dos locales (Bergkvist y Radström) y por Julius Tannert: un trío que ya acostumbra a ser favorito allá donde compite.

Para afrontar Córcega realizó un test en Rallye National Pays de Grasse, puntuable para la copa francesa. Abandonaba en la cuarta especial. Bien es cierto que Franceschi tiene una mayor experiencia sobre asfalto, pero nunca había afrontado la cita corsa. Desde temprano pudo asentarse en el podio y pelear de tú a tú con Terry Folb para, en la última jornada, rebasarlo con una diferencia notable.

Ahora ocupa la segunda posición de la general del JWRC con 45 puntos, uno menos que Denis Radström y siete más que Emil Bergkvist. El inicio del piloto de la Costa Azul en el campeonato del mundo es prometedor. En la 208 Rally Cup, hace dos años, no pudo cuajar un buen papel a pesar de firmar dos rallyes muy buenos en el Var y en Causses. Ahora tiene una nueva oportunidad de destacarse en el panorama mundial, como un joven prodigio.